BUKOWSKI, un maldito entre malditos

Charles Bukowski (1920-1994) Por: Juan Cruz Guido Ilustración: Joji Pereyra Hay personajes que, por su calidad de totalmente incor...

Charles Bukowski (1920-1994)



Por: Juan Cruz Guido
Ilustración: Joji Pereyra



Hay personajes que, por su calidad de totalmente incorrectos, resultan incómodos para la gran mayoría de los circuitos académicos. Quizás de allí resulte su nombre de malditos, malditos de la literatura –burguesa-. Bukowski es, en cierto modo, una figura que ocuparía con gran comodidad ese lugar. Su prosa, su poesía, pero principalmente su vida, representan de manera sumamente ilustrativa, la decadencia vulgar y lúgubre del gran sueño americano. Bukowski y toda su obra son la pintura más clara posible de la otra cara de la prosperidad consumista-capitalista norteamericana. Los trabajos mediocres, la alienación a niveles degradantes y, principalmente, la total desesperanza, son las imágenes que Bukowski plasma de una manera asombrosamente real en el lector, convirtiéndose en el máximo referente del realismo sucio, corriente que él mismo inauguró con su simple, pero directa escritura.


Nacido en Alemania pero criado desde pequeño en Estados Unidos, Charles Bukowski fue de la generación que vivió una juventud marcada por la Gran Depresión. Su padre, un ex militar, simulaba ir a trabajar todos los días y cuando regresaba canalizaba su impotencia a través de un cinturón en la espalda del joven Charles. 

Ya llegados los veinte años, Bukowski se rehusó a entrar en la segunda guerra para vaguear y emborracharse por el país, siendo parte de los pocos parias que no habían partido a combatir el fascismo (aunque no sabían que lograrían instaurar otro tipo de fascismo de una crueldad menor pero de un cinismo a niveles incalculablemente superiores). 

Transitó gran parte de su vida entre bares de mala muerte, peleas sin sentido y resacas infinitas. Trabajando de cartero durante doce años de su vida saboreo la mediocridad y la total alienación que proponía en las sombras el imaginario del Gran Sueño Americano

A pesar de la soledad y la oscuridad que su vida atravesaba, nunca abandonó la escritura y mantuvo religiosamente sus cartas a distintas revistas literarias en busca de ser publicado, como si supiera que su momento y su lugar lo estaban esperando.

Recién bordeando los cincuenta, la fama y el reconocimiento (siempre marginal a las grandes corrientes literarias de la época) lo sorprendió en San Francisco donde había llegado como invitado a una lectura para la cual lo esperaba un gimnasio colmado de gente que ya conocía gran parte de su obra (en Los Ángeles solían haber como mucho cinco personas en sus lecturas). Él mismo, más tarde, declararía: “Todo, en algún momento de mi vida, ha llegado tarde. Las cámaras han llegado muy tarde, las publicaciones han llegado muy tarde, las jovencitas rubias han llegado muy tarde, todo ha llegado realmente tarde. Pero no importa, soy fuerte”. 

La poesía fue siempre para Bukowski el lugar donde se dirimía realmente la literatura, sus novelas y relatos, celebrados por los mismos que confundían a Bukowski con los beats, son simplemente un punto de referencia a la hora de abordar su extensa obra poética. El verso libre se vuelve sorprendentemente en prosa en la sonoridad de un hombre que escribía para ser siempre leído en voz alta (“...sino, ¿para qué sirve?// ¿y para que nació?”).

Durante los últimos quince años de su vida, su fama ya se había vuelto ineludible y Hollywood no le sería indiferente. Barbet Schroeder le propuso armar una película con su famoso personaje Hank Chinaski, bebedor, apostador y peleador compulsivo -que no es otra cosa que su gran alter-ego-. De esta experiencia Bukowski sería muy irónico y lo detallaría en su novela Hollywood, donde hace una gran crítica a la plasticidad de un ambiente totalmente vacío y que convivía espalda a espalda con las alcantarillas de Los Ángeles de donde él había salido. 

A pesar del atractivo de la bohemia y entrega a la escritura que Bukowski encarna, hay que destacar el muchas veces insoportable machismo que sus textos desbordan. Violencia sexual, cosificación y situaciones degradantes terminan por convertir a su realismo sucio, en realismo realmente aberrante. 
De todas maneras, y como un karma a esta situación, su obra lo ha sobrepasado y muchos de sus textos han sido apropiados por distintas mujeres, en diversos lugares del mundo, como una literatura que de alguna manera está en la búsqueda de una liberación sexual todavía incompleta. Y esto se revela claramente en sus personajes, ya que Bukowski allí no hace diferencias. Todos revisten de un estoicismo realmente atractivo. Los personajes femeninos son igual de poetas y malditas, marginales y parias que él, siempre bebiendo hasta el amanecer, sin contabilizar jamás el mañana y limitándose a vivir sólo y necesariamente el presente. 

Bukowski percibía la inevitable decadencia del imperio de la democracia asesina como muy pocos en su propia tierra y disparaba sus ácidos dardos en amargos versos lanzados desde la oscuridad de un bar, una lectura o un escenario en los suburbios de su amada Los Ángeles.

Poner el foco en Bukowski no para idealizarlo ni reciclarlo sino simplemente para pensar una y otra vez la literatura que queremos, si es que queda alguna literatura en la velocidad de estos tiempos. Pensar las contradicciones necesarias que cada autor presenta, es acercarnos al ser humano que se esconde detrás de los textos, es descorrer el velo y descubrir con incomodidad o con orgullo, o a veces con ambas, al artista que allí habita.

Nacidos en esto - Charles Bukowski


"(...)
nacemos en esto,
para esto,
así,
para estas guerras cuidadosamente insensatas
para contemplar las ventanas rotas de las fábricas vacías
para los bares donde la gente ya no se habla
para las peleas a puñetazos que acaban en tiroteos y cuchilladas
nacidos para esto
para hospitales tan caros que resulta más barato morirse
para abogados que cobran tanto que resulta más barato declararse culpable
para un país donde las cárceles están llenas y los manicomios cerrados
para un lugar donde las masas elevan a los imbéciles a la categoría de héroes y millonarios
nacidos para esto
andando y viviendo en esto
muriendo por esto
enmudecidos por esto
castrados
viciosos
desheredados
por esto
engañados por esto
usados por esto
meados por esto
enloquecidos y enfermados por esto
convertidos en violentos
en inhumanos
por esto
(...)"

Relacionado

Todo 2529370812563692753

Publicar un comentario

emo-but-icon

Seguinos

Lo más visto

Visitá También

.

Text Widget

Connect Us

item