Amorto (El Circo)

  Por: Gastón Frías Ya es jueves a la noche y estoy por ingresar a La Gaya Teatro sin saber con qué voy a encontrarme, ¿una obra?, ¿un...


 Por: Gastón Frías

Ya es jueves a la noche y estoy por ingresar a La Gaya Teatro sin saber con qué voy a encontrarme, ¿una obra?, ¿un circo?, ¿un espectáculo de clown? Los espectadores ingresamos al teatro y rápidamente nos hacen pasar a una cálida recepción ambientada con música de fondo, estantes repletos de libros de teatro y filosofía, una estufa para olvidarnos del frío y un vino en el centro de la mesa para que nos sirvamos a gusto. Va llegando la gente y, cuando está por empezar la función, nos hacen entrar a la sala.


Impactante e inesperado es lo que se presenta ante mis ojos. Un hombre de cara blanca y nariz puntiaguda saludándonos e invitándonos a sentarnos. El piso repleto de colores y plumas, huesos colgando de los techos y personajes descajetados, algunos caminando y otros quietos como estatuas. En un escenario al piso y en redondo, los espectadores nos encontrábamos sentados y enfrentados con el escenario de por medio.  Allí no había “actores disfrazados como sus personajes”, se veían seres vivientes de expresión retorcida, entes humanoides, personajes de un submundo marginal. No tuve ni tiempo de asimilar que estaba ante una obra de teatro. Desde que pisé la sala hasta que me fui, me vi inmerso en un mundo diferente, en una realidad paralela que me tomó por sorpresa y fue tan real que se volvió mi nueva realidad.

Comienza la obra dividida en diferentes actos por una presentadora de sonrisa contagiosa y energía envolvente. Un torbellino de escenas en simultáneo me dejaron perplejo. No sabía dónde debía centrar mi atención. Miraba como un niño emocionado que por primera vez presencia la magia de un carnaval. Giraba la cabeza y observaba unas doncellas de ropa apretada con sus bailes y cánticos sensuales, intentaba mirar hacia el otro lado y una cabeza blanca y pelada, de cejas remarcadas, se encontraba estática mirando al horizonte. Volvía a girar y ante mí tenía un conjunto musical ambulante compuesto por bandoneón, flauta, guitarra y voz. En el centro, y correteando por todo el escenario, estaba esta suerte de payaso, relator, personaje enérgico y demacrado, con ropajes difíciles de describir, que correteaba, hablaba, gritaba, reía y lloraba durante la obra, desplegando una energía pocas veces vista en un teatro. Así como estas surrealistas oraciones podrían seguir por horas, las posibilidades en ese hervidero de delirios seguían y seguían…

El Circo (Amorto) no es una obra lineal, no es una obra convencional, es un despliegue artístico digno de ser visto más de una vez. Comienza la función con mucha información estética y literaria desparramada por todo el lugar y con un carácter cuasi coreográfico en torno al escenario. Con el correr de los minutos uno se acostumbra a la, a primera vista, anarquía artística que reina en el recinto y la obra empieza a cobrar más sentido. El público venía entre risas, desconcierto y asombro y de un momento para el otro, como una trompada en la cara, uno entiende el trasfondo de la obra y las risas se convierten en oscuridad y llanto.

Personalmente pasé del asombro absoluto a las risas incontrolables, de las dos lágrimas que recorrieron mi cara a unas carcajadas que creí interminables. Un espectáculo perfecto que cierra por todos lados, lleno de sorpresas, de energía y emociones, actuaciones sobrehumanas que generaron una nueva realidad, alejada de la realidad a la que estamos acostumbrados, músicos que hicieron de la obra un viaje placentero para los oídos. Aplaudir y aplaudir, resulta la única respuesta posible a este remolino de sensaciones. Una obra totalmente original que no se puede reducir a simples palabras, hay que ir, verla y dejarse modificar.

Ficha Técnica
Dramaturgia: Pablo De Nito
Actúan: Carla Abelando, María Agustina Balestra, Beatriz Balvé, Melina Benitez, Guillermo Chinetti, Pablo De Nito, Mariano Echeconea, Jorgelina García, Camila Gariniani, María Eugenia Grillo, Fermín Jesiotr, Francisca Osella, Arahi Pinto Castro
Cantantes: Arahi Pinto Castro
Músicos: Agustina Balestra, Mariano Echeconea, Fermín Jesiotr
Diseño de vestuario: Julia Giorgio
Realización de escenografia: Guadalupe Vázquez
Música original: Arahi Pinto Castro
Asistencia técnica: Juan Francisco Berri, Iván Diaz, Ramiro Garzón
Asistencia de dirección: Ramiro Garzón
Prensa: La Gaya Teatro
Puesta en escena: Pablo De Nito
Dirección: Pablo De Nito

LA GAYA TEATRO
Venezuela 2114 
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina

Teléfonos: 4941-9092
Jueves - 22:00 hs


-----------------------------------------

Relacionado

Todo 7592351504632843822

Publicar un comentario

  1. Muy buena esta nota. Yo ví la obra más de una vez ya, y coincido plenamente con lo dicho por Mati Sandberg aquí. Recomendable la obra, muy buena y original!!

    ResponderEliminar

emo-but-icon

Seguinos

Lo más visto

Visitá También

.

Text Widget

Connect Us

item